Se llama tanezumab y podría combatir el dolor lumbar crónico | Foto: GETTY IMAGES

Guia de medicamentos

Nuevo analgésico no opioide para el dolor de espalda

• Por HolaDoctor

Un nuevo medicamento podría ofrecer un alivio duradero del dolor de espalda crónico. ¿Tiene efectos secundarios?


Un nuevo analgésico no opioide podría ser una buena noticia para las personas que tienen un dolor de espalda difícil de tratar.

El tanezumab es lo que se conoce como un anticuerpo monoclonal. Y podría ofrecer un alivio duradero del dolor lumbar crónico, según un nuevo estudio de gran tamaño. Pero un efecto secundario importante sigue siendo problemático.

El tanezumab funciona de forma distinta que otros tratamientos, al bloquear el factor de crecimiento nervioso, una proteína que provoca dolor.

Los investigadores explican que se están desarrollando   nuevos fármacos, que tratan el dolor crónico al reducir la sensibilidad del sistema nervioso, que es una forma del todo nueva de abordar el problema del dolor crónico, según  dijo el Dr. John Markman, profesor de neurocirugía y neurología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Rochester, en Nueva York.

"Esto es muy importante, porque en realidad no se han desarrollado fármacos con una forma nueva de afectar al dolor crónico en tal vez 100 años", apuntó Markman.

Enfermedad costosa y prevenible

El dolor de espalda es uno de los trastornos más comunes: afecta a cuatro de cada cinco personas en algún momento de sus vidas. La discapacidad debido al dolor de espalda ha aumentado más del 50% en los últimos 25 años. Para la gente que lo padece, la molestia más grande es la sensación física y las limitaciones. En muchos casos el dolor es tan severo que las personas no pueden siquiera hacer tareas de la casa.

Los problemas de la espalda son parte de los Trastornos Musculoesqueléticos (TME), los cuales, junto con el síndrome del túnel carpiano, no solo constituyen las lesiones más frecuentes y costosas en los lugares de trabajo, sino también los más prevenibles. 

Actualmente estos trastornos representan un tercio de todas las lesiones y enfermedades profesionales en los países industrializados, según la Organización Internacional del Trabajo. Estas lesiones provocan un sufrimiento considerable en los individuos, y enormes costos para el sistema de salud, las empresas, en ausencias y reducción de productividad, y la economía en general.

El nuevo analgésico

El ensayo clínico con el nuevo analgésico, tanezumab, está en fase 3 y fue financiado por las compañías farmacéuticas Pfizer y Eli Lilly and Co. 

Actualmente, los analgésicos opioides o los antiinflamatorios no esteroides (AINE), como la aspirina y el ibuprofeno, son los únicos medicamentos para el dolor lumbar crónico. Pero los opioides pueden ser adictivos, y los AINE pueden provocar un sangrado gastrointestinal grave.

Si esos fármacos no funcionan, la alternativa es una cirugía de fusión vertebral, y no siempre es efectiva, apuntó Markman.

El tanezumab se administra mediante inyecciones más o menos cada dos meses. No tiene ninguno de los efectos secundarios de los opioides o los AINE.

Pero sí tiene un efecto secundario muy grave que afecta a hasta más de un 2 por ciento de los pacientes. El fármaco se ha vinculado con una degeneración de las articulaciones que podría requerir un reemplazo de las articulaciones.

Este problema es un foco importante de la revisión actual del medicamento de parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. como tratamiento para el dolor crónico y la osteoartritis grave.

El tratamiento médico del dolor lumbar crónico se hace cada vez más difícil, porque muchos medicamentos tienen peligrosos efectos secundarios a largo plazo que pueden conducir a la enfermedad cardiovascular, la adicción, y a la enfermedad renal y hepática.

Las causas del dolor de espalda

El dolor de espalda es un problema que se reconoce fácilmente, que puede ocasionar síntomas diversos y limitaciones de movimiento. En la mayoría de los casos no es peligroso. Puede presentarse en cualquier lugar a lo largo de la columna vertebral, 33 vértebras que alojan y protegen a la médula espinal conectadas por ligamentos, músculos y discos que absorben los golpes. 

Cuando un disco se comprime puede herniarse o romperse, y presionar un nervio que sale de la médula. Además, los crecimientos adicionales de hueso conocidos como “espuelas” pueden presionar un nervio. Cualquiera de estas situaciones puede contribuir o ser el origen de un dolor de espalda.

Si bien las lesiones deportivas o los accidentes pueden causar dolor de espalda, a veces los movimientos más simples, como agacharse para recoger algo del piso, puede tener consecuencias dolorosas. 

Además, la artritis, la mala postura, la obesidad y el estrés psicológico pueden causar o complicar el dolor de espalda. El dolor de espalda también puede ser consecuencia directa de una enfermedad de los órganos internos, como cálculos renales, infecciones renales, coágulos de sangre o pérdida ósea.

Aunque cualquier persona puede sufrir de dolor de espalda, las investigaciones han encontrado que ciertas condiciones y actividades ponen más en riesgo la salud de la espalda y de los músculos relacionados. 

También hay factores que no se pueden modificar, como la edad y el género. Aunque los problemas de espalda pueden aparecer en cualquier momento, son más comunes en la segunda mitad de la vida. Hombres y mujeres sufren por igual, aunque el tipo de problema puede diferir debido a los diferentes tipos de trabajo. Por ejemplo, más hombres suelen padecer hernia de disco y es más probable que terminen sometiéndose a algún tipo de cirugía.

Las mujeres, a su vez, sufren de dolores de espalda durante el embarazo, especialmente en el último trimestre. Aunque el dolor suele desaparecer después del parto, puede volverse un crónico. 

Entre las posibles causas se mencionan el debilitamiento de los músculos abdominales, ligamentos que se aflojan y el daño en la espalda baja por el peso al cargar al bebé.

La historia familiar también parece tener un papel importante en ciertos problemas de espalda, como la artritis y la espondilitis anquilosante, que provoca pérdida del cartílago y calcificación de los discos entre las vértebras.

Terapias sin medicamentos

No se pueden modificar los genes, la edad y el género. Pero hay otros factores que sí se pueden cambiar, o al menos corregir, para que el dolor de espalda no sea una limitación ni un padecimiento, como un estilo de vida donde el movimiento sea parte de la rutina diaria.

Hay trabajos y actividades que ponen una mayor tensión en la espalda. El trabajo sedentario en una oficina afecta la espalda. Se podría decir que casi todas las actividades relacionadas con el trabajo aumentan la probabilidad de futuros problemas de espalda, a menos que los individuos mejoren la mecánica de su cuerpo, estiren y fortalezcan músculos y ligamentos para ayudar a aliviar los síntomas.

También hay factores psicológicos que influyen en la salud física y en particular en el dolor de espalda. El estrés, la ansiedad, el estado de ánimo negativo y las emociones aumentan la probabilidad de desarrollar dolor de espalda.

 Las razones no se comprenden completamente. Parte de la respuesta puede estar en el hecho de que el dolor crónico y la depresión comparten algunas de las mismas raíces bioquímicas.

No solo las personas con trastornos psicológicos desarrollan un mayor dolor de espalda, sino que las personas con dolor de espalda crónico tienen tres veces más probabilidades de estar deprimidas y con frecuencia sufren ansiedad, estrés y trastornos del sueño.

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